Dalí Atomicus o la fotografía de Dalí y los gatos voladores

Dalí Atomicus o la fotografía de Dalí y los gatos voladores

Seguro has visto en internet esta famosa fotografía titulada Dalí Atomicus (1948), donde el pintor surrealista se encuentra suspendido en el aire entre gatos voladores, un chorro de agua y muebles flotantes. En esta ocasión te contaremos cómo fue que el fotógrafo Philippe Halsman logró obtener esta icónica imagen.

La primera interrogante es por qué Dalí aparece suspendido en el aire, ¿fue acoso otra más de sus excentricidades? En realidad esta vez la idea fue de Halsman, quien creía que mientras las personas saltaban mostraban su verdadera esencia. A partir de esto creó una práctica llamada Jumpología.

Dalí Atomicus o la fotografía de Dalí y los gatos voladores
|Philippe Halsman/Magnum Photos©.

“Cuando le pides a una persona que salte, su atención se dirige principalmente hacia el acto de saltar y la máscara se cae para que aparezca la persona real“, explicó en alguna ocasión.

Halsman le tuvo que pedir a Dalí que saltara en 26 ocasiones hasta que quedó la fotografía perfecta. Aunque se requirió más que sólo del pintor: un asistente levantó la silla en el lado izquierdo del marco, los cables suspendieron el caballete y la pintura,mientras que el reposapiés se apoyó en el piso. Además, para cada toma la esposa de Halsman, Yvonne y una de sus hijas, Irene, arrojaron los gatos y el contenido de un cubo lleno a través del marco.

Después de cada intento, Halsman imprimió la película mientras Irene arreaba y secaba a los gatos. Las fotografías rechazadas tenían notas como “Salpicaduras de agua Dalí en lugar de gato” y “La secretaria se mete en la imagen”.

Llevó mucho la realización de esta fotografía porque Halsman buscaba que todos los elementos estuvieran en la balanza. Él busca una presión intensa como la que Dalí había tenido en las pintura Leda Atomica (1949), que comenzó a crear en 1945.

Dalí Atomicus o la fotografía de Dalí y los gatos voladores
|Philippe Halsman/Magnum Photos©.

Cuando lo logró, Dalí agregó un toque final a la fotografía impresa: los remolinos de pintura que aparecen en el caballete. Finalmente la imagen se publicó en la revista Life.

Pero esta no fue la primera vez que Halsman había retratado al pintor español, la primera vez fue en Nueva York en 1941. Fue gracias a la fotografía que su amistad se consolido. 

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