Hasta el 30 de septiembre la Fundación Selgas-Fagalde de Cudillero (Asturias) acoge una exposición comisariada por Carlos Gómez Navarro, conservador del Pintura del siglo XIX del Museo del Prado, que celebra los veinticinco años del nacimiento de esta fundación. Un total de 11 retratos procedentes de la pinacoteca nacional, desde el Greco a Sorolla, pasando por Velázquez, Carreño de Miranda o Sánchez Coello. Además ofrecemos a nuestros lectores un recorrido por esta Palacio y su colección de arte

La Fundación Selgas-Fagalde está situada en el Palacio de La Quinta de El Pinto (una pedanía de la localidad de Cudillero). Esta quinta está formada por grandes jardines históricos y varios edificios que cobijan una colección de arte que reunieron dos generaciones de la familia Selgas-Fajalde y que donaron en 1991 al pueblo asturiano.

Fachada del palacete de la Quinta de la Fundación Selgas-Fagalde, en El Pinto, una pedanía del pueblo pesquero de Cudillero.

El palacete y el Pabellón de Tapices están inspirados en la arquitectura renacentista y, más concretamente, en las villas italianas del siglo XVI. Este palacete fue mandado construir por Fortunato de Selgas en 1883. Desde luego esta quinta bien merece una visita porque además de poder disfrutar de la colección de arte está enclavada en un paraje precioso y el visitante podrá hacerse idea de cómo vivía esta familia que destacó por su espíritu ilustrado y filantrópico.

Detalle de una de las estatuas del jardín.

Detalle de una de las esculturas del jardín.

El palacete sobresale por las esculturas realizadas por escultores neoclásicos que son copias de modelos romanos. El Pabellón de Tapices está situado sobre una terraza elevada a la que se puede acceder desde una gran escalinata. De una sola altura y de planta rectangular, como indica su nombre, en su interior se alberga una colección de tapices procedentes de Bruselas, menos uno de ellos que es originario de Francia: Dos amantes en el bosque. El motivo de que estén en este pabellón y no en el palacio es debido a que dado su gran tamaño era complicado poderlos colocar donde residía la familia.

La Quinta dispone de tres jardines, francés, italiano e inglés, además de un invernadero. En 2006 recibieron el premio anual al mejor jardín español que concede la Asamblea General de la Sociedad de Amigos del Jardín Real Botánico.

Pabellón de Tapices.

Pabellón de Tapices.

Entre las obras de arte que forman parte de la colección de la familia Selgas-Fagalde destacan dos escenas de batallas de 1650, que se exhiben en el vestíbulo del palacete, del pintor flamenco Peeter Snayers, Levantamiento del Castillo de la Mote D’AboisLa Toma del Castillo de la Mote D’Abois, y un Retrato del infante Carlos II atribuido al pintor avilesino Carreño de Miranda. También sobresale en la Biblioteca un óleo del Greco de hacia 1608-1615, Asunción de la Virgen, un boceto que el pintor realizó para su obra destinada a la capilla de Isabel de Oballe en la iglesia de San Vicente de Toledo. Se trata de un “boceto muy acabado y prácticamente idéntico a la pieza definitiva, que materializa la etapa final del Greco”.

Aníbal vencedor

Aníbal vencedor que por primera vez miró a Italia desde los Alpes, de Francisco de Goya, 1770.

En la Sala Luis XIII, un óleo de gran tamaño de Luca Giordano realizado a finales del siglo XVII, Diana curada por Endimión, o Retrato de Felipe II de Rubens, una copia al óleo de un original de Tiziano y que según Canón Aznar “bien pudiera tratarse de una de las copias de retratos imperiales que se encuentran en las colecciones reales realizadas por Rubens durante la estancia de 1636 a 1640 en España”.  En el comedor se exhiben varios paisajes con ruinas clásicas de la escuela italiana, en concreto de la escuela Boloñesa, y que van desde la segunda mitad del siglo XVII al XVIII.

En la planta primera, en la estancia que se conoce como Tocador Luis XVI se exhibe Anibal vencedor que por primera vez miró a Italia desde los Alpes, de Francisco de Goya, de 1770, y que el pintor realizó durante su estancia en Italia para participar en el concurso de la Academia de Parma de ese mismo año. En La alcoba la Noche cuelga un óleo sobre cobre de Jan Brueghel El Joven que representa una alegoría de la guerra y una tabla hispano-flamenca del siglo XV procedente de la Escuela de Valencia, Virgen Galactoprofusa con donante, una inscripción al dorso “revela que la donante arrodillada de la derecha es Leonor Pimentel, duquesa de Plasencia, que es además quien encargó la obra”.

Retrato de un caballero joven, del Greco, óleo sobre lienzo, 65 x 49 cm, Madrid, Museo del Prado.

Retrato de un caballero joven, del Greco, óleo sobre lienzo, 65 x 49 cm, Madrid, Museo del Prado. Obra con la que arranca la muestra El retrato español en el Museo del Prado.

Y, por último, en la Alcoba Pompeyana se muestran una Adoración de los Reyes Magos, de Theodoor van Loon, un óleo sobre lienzo de gran tamaño de la segunda mitad del siglo XVII, y varias estudios preparatorios que realizó Vicente Carducho para el monasterio de El Paular y que representan escenas de la vida de san Bruno.

El retrato español en el Museo del Prado

infantas

Las infantas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela, de Alonso Sánchez Coello, h. 1575, óleo sobre lienzo, 135 x 149 cm, Madrid, Museo del Prado.

Para celebrar los veinticinco años de la creación de esta fundación se ha organizado esta exposición realizadada en colaboración con el Museo del Prado y que ha sido comisariada por Carlos Gómez Navarro, conservador de Pintura del siglo XIX de la pinacoteca madrileña.

Doña María de Austria, reina de Hungría, de Velázquez, h. 1630, óleo sobre lienzo, 59,5 x 44,5 cm, Madrid, Museo del Prado.

Doña María de Austria, reina de Hungría, de Velázquez, h. 1630, óleo sobre lienzo, 59,5 x 44,5 cm, Madrid, Museo del Prado.

La relación de colaboración entre el Museo del Prado y la Fundación Selgas-Fagalde comenzó cuando la fundación asturiana cedió en depósito durante seis años al museo madrileño el óleo de Goya (Aníbal vencedor que por primera vez mira Italia desde los Alpes) que hemos mencionado más arriba. A su vez, en 2012 el Prado colaboró con la fundación en la organización de una exposición sobre el pinto Luis Meléndez.

El príncipe Felipe y el enano Miguel Soplillo, de Rodrigo de Villandrando, h. 1620, oleo sobre lienzo, 240 x 110 cm, Madrid, Museo del Prado.

El príncipe Felipe y el enano Miguel Soplillo, de Rodrigo de Villandrando, h. 1620, oleo sobre lienzo, 240 x 110 cm, Madrid, Museo del Prado.

La muestra se exhibe en el Pabellón de Tapices y hace un recorrido cronológico por la historia del género del retrato a través de pintores españoles. Arranca con Retrato de un caballero joven, de uno de los más “intensos y originales retratistas del siglo XVI, el Greco”.

La niña María Figueroa vestida de menina, de Joaquín Sorolla, óleo sobre lienzo, 151,5 x 121 cm
, Madrid, Museo Nacional del Prado.

La niña María Figueroa vestida de menina, de Joaquín Sorolla, óleo sobre lienzo, 151,5 x 121 cm
, Madrid, Museo Nacional del Prado.

De ahí se pasa al siglo XVII, donde no faltan ejemplos del retrato cortesano de la época de los Austrias, como Las infantas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela, de Alonso Sánchez Coello; Eugenia Vallejo, vestida, del asturiano Juan Carreño de Miranda, o Velázquez. Y de los siglos XVIII y XIX, obras como El general Ricardos, de Goya (de la colección Selgas-Fagalde); un retrato que Vicente López realizó a María Pilar de la Cerda y Marín de Resende, duquesa de Nájera, o La niña María Figueroa vestida de menina, de Sorolla.

 

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