Esta sala, que forma parte de las Estancias de Rafael en los Museos Vaticanos, fue dedicada a recepciones y ceremonias oficiales. Al fallecer prematuramente Rafael, las pinturas al fresco fueron realizadas por sus alumnos siguiendo los dibujos del maestro. El proyecto iconográfico está dedicado a este emperador romano con representaciones de la derrota del paganismo y el trifunfo de la religión cristiana. El trabajo de restauración que se está llevando a cabo en esta estancia finalizará en 2018

Las cuatro estancias llamadas de Rafael constituían parte de los aposentos de la segunda planta, elegidos por el papa Julio II (1503-1513) para su residencia y posteriormente utilizados por sus sucesores, cuya decoración pictórica fue realizada por Rafael y sus alumnos entre 1508 y 1524.

Detalle de la Visión de la Cruz, lleva impresa el yugo del papa León X. Arriba, Visión de la cruz, alegoría de san Pedro. Todas las obras son de la  Sala de Costantino, Museos Vaticanos, mientras se lleva a cabo la restauración. Todas las fotos © Musei Vaticani.

De éstas, la sala destinada a recepciones y ceremonias oficiales fue pintada al fresco por los alumnos de Rafael, basándose en los dibujos del maestro, muerto prematuramente antes de la conclusión de la obra (1520). La sala toma el nombre de Constantino (306-337 d.C.) –el primer emperador romano que reconoció oficialmente la religión cristiana concediendo la libertad de culto–, ya que en sus paredes aparecen representados cuatro episodios de su vida que testimonian la derrota del paganismo y el triunfo de la religión cristiana: la Visión de la Cruz, la Batalla de Constantino contra Majencio, el Bautismo de Constantino y la Donación de Roma.

Visión de la Cruz, Papa Clemente I.

Visión de la Cruz, Papa Clemente I.

La decoración se completa con figuras de los grandes pontífices rodeados por figuras alegóricas de la Virtud. Mientras el techo original de artesonado de León X (1513-1521) fue sustituido bajo Gregorio XIII (1572-1585) con la bóveda actual que presenta en el recuadro central el Triunfo de la Religión Cristiana, cuyos trabajos fueron concluidos a finales de 1585 bajo Sixto V (1585-1590).

Escudo del Papa Gregorio XVI.

Escudo del Papa Gregorio XVI.

De esta magnífica estancia –ininterrumpidamente abierta al público, si bien actualmente cubierta de andamios por una parte– han sido presentadas las intervenciones de restauración en curso, dirigida por el profesor Arnold Nesselrath, quien informa “que no existían graves daños y los frescos se mantenían en un estado aceptable, aunque la parte superior de estuco se había resquebrajado”. Los trabajos de restauración serán ultimados en 2018.

Visión de la Cruz. El emperador Constantino con el ejército antes de la batalla.

Visión de la Cruz. El emperador Constantino con el ejército antes de la batalla.

Esta sala la empieza a proyectar Rafael, que decide ejecutar las pinturas murales con la técnica al óleo, un aspecto muy innovador porque hasta ese momento el óleo no se usaba para pintar paredes. Sólo sabemos que Sebastiano del Piombo había realizado algunas pinturas de paredes para San Pietro en Montorio, aunque desconocemos por qué Rafael tuvo esta idea, probablemente por ser un pintor innovador, que osaba experimentar cosas nuevas, también desde el punto de vista técnico, cambiando continuamente. “Esto es lo que lo distingue de un pintor como Miguel Ángel, un gran tradicionalista, casi un reaccionario en cuanto a la técnica se refiere –explica el profesor Nesselrath–, al contario que Rafael que se divierte innovando y decide realizar estos muros con pintura al óleo. Ya había previsto que las paredes necesitarían una gran preparación previa, mas acometiendo esta obra la muerte lo sorprende el 6 de abril de 1520”.

Visión de la Cruz. Insignia militare en forma de dragón.

Visión de la Cruz. Insignia militar en forma de dragón.

Después de su muerte, Sebastiano del Piombo y su taller tratan de obtener este encargo, dado que Miguel Ángel se encontraba en Florencia en aquel momento y, siendo un punto de referencia, le piden su opinión al respecto (se sabe mucho de este aspecto por el intercambio de cartas entre Del Piombo y Miguel Ángel). De todas formas, León X decide que sean los discípulos de Rafael quienes deben terminar la obra porque son ellos lo que tienen los bocetos. Y así, seguirán trabajando pero sin usar el óleo sino la técnica del fresco que es la que habían aprendido a utilizar.

Visión de la Cruz. Soldado romano.

Visión de la Cruz. Soldado romano.

“Aquí trabajaron los colaboradores más cercanos de Rafael, sus discípulos, que aprendieron de él. Rafael los formó muy bien y ellos aprendieron bien, son buenos… pero no son Rafael: usan los colores como él, las pinceladas como él, pero no tienen su talento… y ¡se advierte!”. Hay que señalar que Rafael llegó realizar en la misma sala dos figuras al óleo que sus discípulos conservaron.

Ahora, el proyecto de restauración conlleva la limpieza (con amoníaco y bicarbonato) por motivos de conservación… “pero cuando se empiezan a hacer pequeños retoques hay que trabajar en toda la pared, para que no se aprecien las diferencias entre los sectores restaurados y los pendientes de ser intervenidos, lo que destruiría la estética de la sala. Nosotros limpiamos, no pintamos nada de nuevo, a menos que haya grietas en el fresco, que entonces retocamos la pintura, pero aquí, sinceramente, no hubo mucho que retocar desde este punto de vista”, informa Nesselrath.

Visión de la Cruz. Alegoria de Comitas.

Visión de la Cruz.

Los frescos se encuentran en bastante buen estado aunque existen sectores más dañados, como por ejemplo la parte de los frisos que al estar más bajos suelen ser tocados por los visitantes.

“La dificultad principal –recuerda el profesor– se presenta en las figuras pintadas al óleo, ya que siendo una técnica diferente causa un aspecto diverso. Entonces habría que establecer que cromáticamente no tuviera diferencias con las del resto de la pared pintada al fresco”.

Visión de la Cruz.

Visión de la Cruz.

El equipo se compone de un experto en historia del arte que dirige los trabajos, los restauradores y los químicos que deben controlar el trabajo con distintas especialidades, fotografías en infrarrojo, análisis, etc. y argumentar las razones por las que se decide dejar o eliminar una figura que no pertenecía al fresco original. “Quien lleva a cabo una restauración debe respetar lo que ya existe”, afirma con rotundidad el responsable de las intervenciones.

Cabe recordar que fue en el siglo XVIII cuando se introdujo un concepto moderno para la conservación de los frescos, que adoptaba únicamente la limpieza, eliminando todos los retoques que no pertenecían a la obra original.

Detalle de la Cruz.

Detalle de la Cruz.

De hecho, además de contribuir a una respetuosa conservación de las Estancias de Rafael, las intervenciones de “lavado” empleadas por los talleres vaticanos han sido tan delicadas que nadie ha podido percatarse de la más mínima alteración.

Carmen del VANDO BLANCO

Fuente Original

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