El ilustrador Ray Oranges con sede en Florencia tiene algo especial en su obra: la habilidad de contar toda una historia con tan sólo unos pocos detalles. La ausencia de materia desordenada, potenciada por el dominio de sombras largas y ráfagas de luz, crea una respuesta emocional en el espectador.

El mensaje de Ray Oranges es siempre fuerte y directo, nunca agresivo. Sus ilustraciones no apuntan a gritar más alto que su entorno, pues no tiene que hacerlo.

El empleo de espacios vacíos en la composición es territorio abierto para que el espectador los llene  con sus sentimientos y experiencias. Ray Oranges tiene como objetivo crear un diálogo significativo con el espectador en lugar de establecer una relación de mando.

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