PRECIOSO Y EMOTIVO HOMENAJE DE LA ESCENA INDIE ESPAÑOLA PARA CELEBRAR LOS 20 AÑOS DE PROFESIÓN DE UNA DE SUS BANDAS MÁS QUERIDAS Y RESPETADAS: NIÑOS MUTANTES 

Llevamos unas semanas comentándoos sobre un proyecto que nos parece una preciosidad, fruto del amor y del respeto que un muy nutrido y destacado grupo de músicos han rendido a Niños Mutantes, una de las bandas más queridas y admiradas en la escena indie de la música españoa. Hace unos días ya os compartíamos la información sobre la presencia de Russian Red, Lori Meyers, Fernando Alfaro, Neuman y Ricardo Vicente en el bienvenido homenaje. Un tributo que será coronado con un concierto muy especial en Madrid, el próximo 16 de abril.

Dos nuevos nombres que se suman a la larga y brillante lista: PASAJERO e IGLOO.

En esta serie de artículos, Niños Mutantes verbalizan su gratitud a todas y cada una de las bandas. Lúcidos testimonios que ejemplifican perfectamente el amor a la música, a la amistad, a la vida.

Pasajero

Niños Mutantes, sobre Pasajero:

Cuando publicamos “Las noches de Insomnio” en 2010, decidimos preparar para su promo tres canciones en acústico: “Las noches de insomnio”, “Errante” y “La Voz”. Andrés tuvo problemas de agenda y esa promo la hicimos la banda sin él pero con Josefa, nuestro técnico de estudio y directo y como muchos sabréis, el quinto mutante (título que comparte ex aequo junto a Josiño Carballo).

Nos plantamos en Madrid con tres días intensos de entrevistas por delante, se había puesto de moda eso de tocar algo en directo, además de la entrevista, y probablemente hicimos diez o doces actuaciones para diferentes medios. Cada vez que tocábamos “La Voz” a capela, cantando los cuatro con el único acompañamiento de la acústica de Juan Alberto los periodistas de turno se quedaban a cuadros. Nos habíamos inventado una forma nueva de interpretarla, más cercana a un coro góspel borracho que al original pseudo punk de estudio. Pero la letra de Juan Alberto seduce y te abduce, se veía venir que calaría y unimos las cuatro voces cantando (algunos con las limitaciones que el Creador nos ha impuesto) a diferentes tiempos cada frase y añadimos coros que no existían. Cuando acabábamos se hacía el silencio, pasaban unos segundos intensos, no respiraba nadie, los periodistas se miraban entre sí y de pronto llegaba la ovación y las caras de incredulidad. Si estábamos en una plaza o un parque la gente se paraba, escuchaba y aplaudía sin saber quién coño éramos.
Todo esto fue unos días antes de presentar el disco en la Sala Galileo y decidimos que acabaríamos el concierto con ella y con todo nuestro equipo cantando el final en plan gitano. Lo hicimos. La sala se caía. Cientos de personas la cantaron de principio a fin y en el sorprendente final las gargantas se desgañitaban junto a las nuestras. “La Voz”, se había convertido para siempre en “Las Voces”.

Hace años que Dani, el cantante de Pasajero, nos lleva diciendo que le flipa esa canción y en los últimos meses insistía mucho. En Segovia coincidimos en el Winter Indie Fest y nos propuso cantarla con nosotros. Nos quedamos flipaos, se sabía toda la letra y la encajó a la primera sin prueba alguna de por medio. Joder, pues sí que le gustaba, sí. Somos tan torpes que no se nos ocurrió pensar a ninguno que estaban preparando y quizá ya grabando su magnífica versión de La Voz, ésta que os presentamos ahora y en la que sin duda, los mutantes se convierten en Pasajeros de lujo, porque si “La Voz” ya no era nuestra, ahora lo es menos que nunca y si quisimos hacer un experimento punk a lo Pixies, aquí están ellos para demostrarnos porqué el el punk y el rock duro es cosa de otros.

Como dice Juan Alberto con todo el cariño del mundo, Pasajero son el mejor grupo “Hard Pop” del país. Cuando Josiño nos pasó su disco porque entraban a formar parte de Ernie Records, flipamos. Ya nos gustaban los Zoo, pero el primer disco de Pasajero nos dejó noqueados. Tanto que nos empeñamos en llevarlos a nuestro cierre de gira de Náufragos y fraguamos con ellos una profunda amistad. Que estén aquí es un nuevo regalo impagable y que reinterpreten “La Voz” con la rabia y la mala leche que nosotros no supimos darle, con esa maravillosa voz de Dani dejándose la piel (y las amígdalas), es un placer inmenso. Igual a partir de ahora nos da vergüenza tocarla en directo si no están ellos para ayudarnos. No ganamos para sustos en este MUTANCIONES.

A vuestros pies, Pasajeros.

–Niños Mutantes

 

MUTANCIONES. La voz, por Pasajero:

 

MUTANCIONES. Elévame, por Igloo:

 

 

IGLOO

Igloo 

Niños Mutantes, sobre Igloo:
Nuestra vida musical cambió cuando entramos a formar parte de ERNIE, que es como decir Josiño Carballo. Carballo, en gallego, significa olmo. Es un árbol fuerte, que sujeta muchas ramas. Nosotros somos una de las ramas que salen de ese tronco. La rama de al lado, desde hace muchos años, se llama IGLOO.

IGLOO es una rama fuerte en ese árbol. Una rama que aguanta la lluvia, la helada y el sol abrasador. Son como nosotros: unos enamorados de la música, unos yonkis de hacer canciones, de defenderlas en los escenarios.
Otra de las alegrías de las MUTANCIONES es tenerlos a ellos haciendo “Elévame”. Para nosotros es un regalo muy especial que hayan elegido una canción de una de las épocas más olvidadas por nosotros mismos. “Otoño en Agosto” es un disco al que volvemos poco. Puede que injustamente. A ellos les sienta mucho mejor que a nosotros el guitarrerismo militante que hace falta para tocar esas canciones. Digamos que la canción parece más suya que nuestra, les encaja mejor.

Puede que sean de los pocos seres del Universo que han entendido de qué iba una canción críptica. Metamorfosis. Su versión tiene una de las progresiones más curiosas de todas las que nos han llegado. Empiezan cerca del original. Yo creo que lo conocen mejor que nosotros. Y lo mejor es cómo van despegándose del “Elévame” mutante hasta llevarlo al “Elévame” de Igloo. Hacen un viaje que empieza cerca de Granada, por ejemplo, en Pontecaldelas (Pontevedra). La metamorfosis se sitúa en el ecuador. Hay que oírlo para entenderlo. Digamos que al llegar a ese ecuador la canción viaja miles de kilómetros hasta sus tierras polares, en la que sólo se puede ser un esquimal con los ojos acostumbrados al blanco infinito. Estoy convencido de que oyeron aquél disco nuestro muchas veces. Es emocionante darse cuenta del cariño que puede haber detrás de una versión. Nosotros también somos un poco esquimales, nos reconocemos en los territorios de IGLOO.
Gracias compañeros. Es un orgullo formar parte del mismo olmo.

Un abrazo de nuestra rama a vuestra rama.

–Niños Mutantes

Fuente Original