Kabbo ka Muwala (la cesta de la joven) es una metáfora popular que, en algunas regiones de África oriental, refiere al desplazamiento y el enlace que acontece cuando una mujer desposa. Con una cesta llena de presentes, va y viene de un lugar al otro, entrelazando su antigua y su nueva familia.

© Gerald Machona. “Vabvakure (People from far away)”

Tal metáfora es el título de la actual exposición de la Städtische Galerie Bremen en Alemania. Un ambicioso proyecto que tematiza la migración y la movilidad en el arte contemporáneo del sur y el este de África. La muestra es una cooperación internacional llevada a cabo por la National Gallery of Zimbabwe en Harare, la Makerere Art Gallery en Kampala, Uganda, y la Carl von Ossietzky Universität en Oldenburg, Alemania.

El fenómeno de la migración y la movilidad —un tema con plena actualidad geo-política— no puede ser pensado obviando a la cultura. En la antropología se designa con el término “transculturación” al proceso paulatino mediante el cual una cultura incorpora elementos de otra, siendo la migración uno de sus desencadenantes más comunes. Sin embargo, los procesos de recepción cultural son siempre individuales. Finalmente, es el individuo quien, más allá del discurso, gesta su identidad; quien define su propia manera de cohesión, de afirmación o de disidencia con la cultura. Precisamente en este punto radica un postulado central de la exhibición en Bremen: más que una relación discursiva con la hegemonía, o con “el otro” cultural proyectada desde el discurso eurocéntrico, es el artista mismo quien define su modo de relación con la cultura que encuentra, ya por emigración o por simple herencia cultural; quien define su postura ante el mundo, como africano, como extranjero, como sujeto postcolonial, como híbrido, como habitante del mundo. En definitiva, quien define su propia forma de representación.

La diversidad de las posiciones expuestas en la Städtische Galerie permite observar una aproximación plural al denominador común, poniéndose en evidencia la complejidad de los enlaces transculturales en África, así como la relatividad de las delimitaciones dibujadas por las fronteras nacionales. Por otro lado, la pluralidad de medios y formas de producción estética —desde fotografía y video, hasta instalaciones y acciones—, permite observar no solo un posicionamiento respecto a los paradigmas del arte global, sino también respecto al concepto de arte en la posmodernidad. En este sentido, la muestra consigue agrupar una paleta de tendencias contemporáneas que problematizan las formas decimonónicas de representación proyectadas a dicho continente.

Kiluanji Kia Henda. The Merchant of Venice. 2010. Parte de la muestra: Kabbo ka Muwala. Städtische Galerie Bremen, Alemania, 2016. Foto cortesía Städtische Galerie Bremen

Una aproximación crítica a la compleja relación con occidente se observa, claramente, en el trabajo de artistas como Kiluanji Kia Henda (Angola, 1979), Nástio Mosquito (Angola, 1981), Syowia Kyambi (Kenia, 1979) o Anawana Haloba (Zambia, 1978). Kiluanji Kia Henda, por ejemplo, confronta el paternalismo de occidente en el video As God Wants It and the Devil Likes It (O.R.G.A.S.M.) —realizado entre los años 2011 y 2013— proponiendo la fundación de una ONG africana cuya misión se inscribe en la realización de obras de caridad en los países desarrollados. Un trabajo que evidencia la problemática y el desequilibrio en el discurso eurocéntrico de la caridad. De forma semejante, la obra The Merchant of Venice —2010— puntualiza la asimetría en las relaciones entre África y Europa. Valiéndose de recursos visuales y literarios propios de la tradición cultural europea, Kiluanji Kia Henda presenta en un palacio veneciano la realidad transcultural de Venecia: un vendedor ilegal senegalés que, cual representante de un género anónimo, financia su existencia vendiendo falsificaciones en las esquinas de la ciudad; el nicho que le permiten las contradicciones socioeconómicas de occidente. Por su parte Nástio Mosquito, recurriendo a la retórica de progreso capitalista, parodia en el video 3 Continents —2010— la mirada de occidente al continente africano como tercer mundo.

Syowia Kyambi. I have heard many things about you. 2016. Parte de la muestra: Kabbo ka Muwala. Städtische Galerie Bremen, Alemania, 2016. Foto cortesía Städtische Galerie Bremen

El trabajo de Syowia Kyambi lidia con el legado de la colonización en África y, por extensión, con la memoria. Reconociendo en su propia identidad la herencia de tradiciones heterogéneas, la artista inspecciona los mecanismos de poder que subyacen en los procesos transculturales. Su obra escudriña la noción del “otro” dentro de la cultura, evidenciándole como una entidad híbrida. Su performance-instalación I Have Heard Many Things About You —2016— se enfrenta como gesto estético con el pasado colonial de Bremen y su responsabilidad en el exterminio de las tribus herero y nama a principios del siglo XX. Como evento público, la acción ostenta obvias implicaciones políticas.

La video-instalación de Anawana Haloba, Rape at Piccadilly Circus —2016— alude por su parte a la trágica historia de la esclava Sarah Baartman de la etnia khoikhoi, quien entre 1810 y 1815 fue expuesta en Inglaterra y Francia como atracción circense. El trabajo —una proyección multicanal en un túnel de plexiglás— es una reflexión crítica sobre la mirada y el otro.

En otras posiciones, la forma de aproximación a la temática propuesta es aun más explícita, como en la foto-serie de Jodi Bieber (Sudáfrica, 1966) Going Home – Illegality and Repatriation —2000—. Serie que documenta la detención y expulsión de trabajadores ilegales de Mozambique en Sudáfrica. O en la obra foto-conceptual Paradise —2012— de Emma Wolukau-Wanambwa (Reino Unido, 1976) que tematiza los campos de inmigrantes en las colonias británicas en África a mediados del siglo XX.

Anawana Haloba. Rape at Piccadilly Circus. 2016. Parte de la muestra: Kabbo ka Muwala. Städtische Galerie Bremen, Alemania, 2016. Foto cortesía Städtische Galerie Bremen
Jodi Bieber. Going Home. 2000. Parte de la muestra: Kabbo ka Muwala. Städtische Galerie Bremen, Alemania, 2016. Foto cortesía Städtische Galerie Bremen

En la serie de foto-collages Makokoba —2016—, Berry Bickle (Zimbabue, 1959) trata los estigmas de la inmigración femenina en un suburbio de Bulawayo en Zimbabue. Por su parte, el trabajo de Gerald Machona (Zimbabue, 1986) Vabvakure: People From Far Away —2012— aborda el concepto de la inmigración desde una perspectiva rica en alusiones metafóricas. El artista inventa la figura del “Afronauta” quien, proveniente de un lugar indefinido, aterriza de súbito en el planeta tierra. Sin perder su traje afronauta, se desplaza por dominios urbanos incorporando las actitudes que encuentra en su entorno, comprar artículos en un supermercado, divertirse en un bar, visitar una iglesia. El trabajo es una metáfora abierta que alude a la africanidad, la inmigración y el diáspora.

La respuesta artística a la migración y la movilidad conoce igualmente el vasto horizonte de la subjetividad. Así, la foto-serie de Mimi Cherono Ng´ok (Kenia, 1983) The Other Country —2008— lidia con el distanciamiento individual que el inmigrante encuentra tras el retorno a su lugar de origen. Por su parte Wanja Kimani (Kenia, 1986) relata en una video-instalación participativa la existencia de un lugar ideal para la inmigración: Utopia —2012—. El dúo Mwangi-Hutter (Kenia, 1975; Alemania, 1964) propone una visión poética de esta temática, representándola en su video-instalación Nothing Solid —2015— como una figura que, fuera de las leyes de gravedad, se desprende voluntariamente de globos de aire atados a su cabeza: una simbolización del desprendimiento de vínculos que han perdido su vigencia.

Immy Mali (Uganda, 1990) por su parte presenta una instalación en la que aborda la virtualidad de las relaciones que, producto de la migración laboral, son conducidas a distancia: Virtually Mine —2016—. En este trabajo, la artista configura el espectro que la comunicación digital proporciona de su prometido: una figura construida por innumerables mensajes plasmados en la pantalla de su smartphone.

Berry Bickle. Makokoba. 2016. Parte de la muestra: Kabbo ka Muwala. Städtische Galerie Bremen, Alemania, 2016. Foto cortesía Städtische Galerie Bremen
 Mwangi-Hutter. Nothing Solid. 2015. Parte de la muestra: Kabbo ka Muwala. Städtische Galerie Bremen, Alemania, 2016. Foto cortesía Städtische Galerie Bremen
Immy Mali. Virtualy Mine. 2016. Parte de la muestra: Kabbo ka Muwala. Städtische Galerie Bremen, Alemania, 2016. Foto cortesía Städtische Galerie Bremen

La interdependencia y el flujo entre mercados y sociedades que la globalización ha establecido como fenómeno histórico, ha generado una dinámica de intercambio manifiesta, no sólo en las tecnologías y los ordenamientos económicos, democráticos y culturales a nivel global, sino también en el arte: un dominio legítimamente libre de toda confinación regionalista. En la contemporaneidad, la pluralidad del arte —según permite concluir la muestra— emerge tanto de coordenadas sincrónicas como diacrónicas, de tal forma que sus relaciones histórico-geográficas siguen mostrándose relevantes, no sólo como referente, sino también como condición material. En este sentido, la exposición pone de manifiesto que las revoluciones tecnológicas e informáticas del presente han conseguido estampar el carácter del arte contemporáneo; pero también la herencia cultural de la que proviene su autoconciencia como producto cultural. Así, la noción de arte y cultura se ha establecido como un proceso dinámico, en el cual numerosos factores socio-históricos han desempeñado un papel preponderante. Uno de ellos, como recuerda Kabbo ka Muwala, es la migración, quizás la estrategia de sobrevivencia más antigua en la historia de la humanidad.

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