El origen del mal se encuentra en una vagina.

Desde el inicio de los tiempos, el hombre en su multiplicidad de esfuerzos por comprender el punto inicial para muchas de sus afecciones, tomando el lugar de filósofo, sacerdote, pensador, artista u otro, ha buscado razones para sus avatares adversos, para esas cosas que le hacen miserable en esta vida. En dicha empresa, la visión mágica del mundo fungió un papel decisivo y dirigió sus sentencias hacia la figura femenina del humano, de una manera muy cercana a la de Lars Von Trier y su “Anticristo”. La mujer se volvió depositaria de todos esos miedos inexplicables gracias a sus características sobrenaturales y enigmáticas, pasando de lo venerado a lo demonizado.

A pesar de sus varios intentos por valerse de ello como un método de resistencia y cese de actitudes brutales en su contra, la mujer no encontró camino que le augurara seguridad; pronto, casi definitivamente, vio el rápido apartamiento del hombre y la torpe categorización de ser peligrosa. En esto, mucho tuvo qué ver el mundo judío; ése con una cultura donde las heroínas fantásticas, poderosas, al parecer nunca existieron y el único papel de la mujer siempre estuvo atado al hogar o a la entrega marital.

Fue así como la mujer, de naturaleza diabólica obviamente, halló su génesis teológica y a la vez inmanente en un personaje que igualmente le valdría mil y un representaciones futuras, además de diversas tipologías o caracterizaciones: Lilith. Esa desgraciada chupasangre que corrompe el espíritu humano de las féminas y las incita a ser seductoras, rebeldes y seguras.

mala mujer dali

De esta manera comenzaron las mil y un representaciones, fuese cual fuese la vía, de esa temible mujer que siente placer, pienmala mujer nastaglio degli onestisa, sangra, envejece, etcétera. Sobre todo de aquella que explorando lo indebido, ha demostrado su máximo grado de maldad, no pudiéndose conservar virgen o alcanzando el grado de madre entregada.

¿Cuáles fueron y han sido, entonces, esas representaciones de la mujer siendo mujer? Es decir, siendo supuestamente satánicamente perversa.

Botticelli cuenta con varias, pero ahora pondremos atención solamente en dos; la primera pertenece a su serie sobre la historia de Nastaglio degli Onesti, el cual, siguiendo el relato original, ve a una misma mujer morir en repetidas ocasiones por una maldición: la de no haber atendido los requerimientos de su prometido.

 

En segundo lugar se encuentra “El nacimiento de Venus”, que muy a pesar de contener el rostro de su eterna amada Simoneta Vespucci y parecer un indefenso cuadro de pensamiento renacentista, se circunscribe bajo la idea de lo que figura al amor profano.

mala mujer venus

O qué tal el retrato de “Susana”, por Artemisia Gentileschi, el cual demuestra a unos lascivos viejos intentando convencerla de cometer adulterio, pero en el fondo esconde un juicio hacia esta mujer que, vanidosa, se paseaba frente a los hombres al tomar un baño.

mala mujer susana

También podemos hallar a Salomé, pintada por Gustav Klimt; esa mujer corrupta, seductora, decadente y demoniaca.

mala mujer salome

La “Ofelia” de Rossetti, adyacente, fría y condenada por su carácter marcadamente depresivo y suicida. Y todos sabemos qué es lo que pasa con esa gente que se quita la vida; sobre todo las mujeres.

mala mujer rossetti

“Amor y dolor” es el nombre verdadero de un cuadro hecho por Munch; sin embargo, la figura demuestra, en una de sus varias interpretaciones, a una mujer vampírica que no desea otra cosa más que la destrucción del hombre.

mala mujer amor y dolor

Duchamp, muy a su manera, también ideó una representación para la maldad sexual y misterios de la mujer; un mecanismo de base alquímica traído a la realidad en su instalación “La novia puesta al desnudo por sus célibes”.

mala mujer duchamp

Antes de que el Surrealismo tomara a la mantis religiosa como un símbolo predilecto para sus representaciones femeninas, Picasso en “Bañista sentada a la orilla del mar” le da un lugar central a esa hembra que después del encuentro sexual mata a su pareja.

mala mujer picasso bañista

El mismo caso se repite con Man Ray al hacer su famosa fotografía titulada “Spider Woman”, cotejando la anatomía femenina humana con la de una viuda negra.

mala mujer man ray

Barbara Kruger y Marina Abramovic, como últimos ejemplos, herederas de los nuevos discursos sobre el género de Beauvoir y Butler, juegan con esos papeles, esos imaginarios y deconstruyen los estigmas de la mujer para reformular pensamientos patriarcales. Retoman esos signos de maldad para hacer una crítica desde la “depravación” misma.

mala mujer barbara kruger

mala mujer abramovich

Esa mujer que piensa, que clama por conocimiento y se asegura de demostrar tanto sus alcances como sus necesidades sexuales o políticas, siempre ha existido y tendrá que existir; esperando que en algún momento su relación extrínseca con lo maligno cambie y sus representaciones artísticas o lingüísticas ya no se basen en connotaciones bestiales.

 

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