La artista italiana Alejandra Rossi creó una escultura figurando ser una traslúcida mediante una impresora 3D. La pieza de la creativa va usurpando el color a medida que se mueve hacia arriba.

Es importante mencionar que a cierta distancia la obra parece lisa, pero conforme te acercas a ella, los colores pixelados van aclarándose. De igual forma, de lejos parece la silueta de un niño dulce, pero poco después se transforma en un contorno robótico.