Oscura al tiempo que elocuente. Un discurso tácito que alude a crudeza para conmover y remover conciencias. Está allí frente a los ojos, trabajado con un hiperrealismo en arcilla y resina, de donde nacen seres quizá transformados, quizá degradados por la sociedad o expuestos durante un tiempo a ella.

Estas esculturas figurativas, recorren un discurso que atraviesa los tópicos de los derechos humanos, el estado deficitario de la conciencia, la oscuridad y el miedo, el sexo y la política. Son amarres puestos a disposición de un espectador que se remece y reacciona ante el impacto que provoca una imagen de deterioro, bajeza. La cara de un pesimismo que tienta lo positivo a través de la exposición de la verdad.

 

©Choi Xoo Ang
©Choi Xoo Ang

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