El Centro provincial de cultura Caermersklooster en Gante acoge del 17 de junio al 1 de enero la exposición “Servir a Dios & al Dinero. La Edad de Oro de Flandes” con una selección magnífica de obras de arte que retratan el poder económico del Condado de Flandes y el Ducado de Brabante (lo que ahora conocemos como Flandes) en su Edad de Oro, los siglos XV y XVI

Retrato de un joven tras un parapeto con Vanitas y escena portuaria, atribuido a Jan Mostaert, h. 1520, óleo sobre madera de roble, 29 x 23 cm.

La idea de esta exposición, promovida por el empresario Fernand Huts (presidente de Katoen Natie y de Indaver) y por el diputado por la provincia de Flandes Oriental Jozef Dauwe, era muy clara: “revivir mediante una exposición el ‘Silicon Valley’ que fue Flandes en los siglos XV y XVI”. La interpretación al castellano que la propia organización ha hecho del título en inglés convierte The Birth of Capitalism (El Nacimiento del Capitalismo) en Servir a Dios & al Dinero, una sentencia quizás más acorde con lo que la comisaria de la muestra, Katharina van Cauteren, ha querido contar: el nacimiento, en el Condado de Flandes y el Ducado de Brabante, de un nuevo individuo emprendedor y ambicioso. En este perfil conviven aspectos y valores (o falta de ellos) contrapuestos. Con la riqueza surge el abuso de poder y con este, la necesidad/deseo de redimir los pecados. Servir al dinero y a Dios.

Las obras de arte escogidas relatan cómo el comercio alcanza en el Condado de Flandes y Brabante entre la Edad Media y el Renacimiento cotas hasta entonces inimaginables; cómo florece la industria y las ciudades se convierten en centros de poder económico… Sus artistas dominan el mercado y con sus obras viajamos ahora, a través de esta interesante muestra, a esa época de esplendor y a sus sombras definidas en los abusos de poder ya citados o las malas prácticas religiosas.

San Antonio reprende al arzobispo Simon de Sully en Bourges, por Maestro de la Adoración de los Magos del Prado, h. 1450-75, óleo sobre tabla, 47 x 34 cm.

San Antonio reprende al arzobispo Simon de Sully en Bourges, por Maestro de la Adoración de los Magos del Prado, h. 1450-75, óleo sobre tabla, 47 x 34 cm.

La muestra se organiza en ocho áreas temáticas. Arranca en el campo y su urbanización y en la consecuente emigración de agricultores que se quedan sin trabajo y se trasladan a la ciudad donde se convierten en esos emprendedores que citábamos antes. El segundo y el tercer espacio se fijan en los avances en ciencia y tecnología y en florecimiento de la industria textil en Flandes. El arte, presente en toda la exposición, tiene un apartado específico dirigido a mostrar el desarrollo del mercado libre y la producción en serie y en masa. El dinero (la bolsa, la economía monetaria, la contabilidad…) y sus aspectos negativos copan la quinta área de la muestra. La sexta corresponde a la religíón (también mercantilizada); la séptima recoge la aparición del protestantismo, los disturbios, la guerra y el fin de la prosperidad económica. El recorrido (por el que además de pintura, escultura, retablos, se pueden ver utensilios de la época y archivos bibliográficos, todos ellos reunidos gracias a los préstamos de colecciones privadas, archivos, bibliotecas y museos) termina con una sección llamada a mostrar que ese espíritu emprendedor ha tenido continuidad en la historia de Flandes. El cartel de la exposición es un retrato realizado por Jan Cornelisz de Joost Aemszoon van der Bruch, que representa a ese nuevo perfil emprendedor.

Retrato de Joost Aemszoon van der Burch, por Jan Cornelisz, h. 1550, The Phoebus Foundation.

Retrato de Joost Aemszoon van der Burch, por Jan Cornelisz, h. 1550, The Phoebus Foundation.

Entre las muchas escenas religiosas (anunciaciones, vírgenes con niños, retablos, que recoge la muestra, llama la atención el peso que adquiere la vida de santa Dimpna, relatada/pintada por Goswyn van der Weyden en una serie de óleos que muestran en un tono costumbrista cómo en este caso triunfa Dios sobre el Dinero en una trágica historia familiar.

Hay retratos de comerciantes, alegorías al comercio, escenas de mercado y acercamientos a oficios/actividades concretas. Es el caso del contador de cebada, que en el óleo de Pieter Pietersz (en uno de ellos -el que aquí reproducimos-, ya que es un tema sobre el que trabajó en más de una ocasión) es el fiel reflejo de la avaricia y la desconfianza con esa mirada por encima del hombro mientras revisa las ganancias justo debajo de un papel que viene a decir que si quiere llevar bien las finanzas debe encargarse él mismo del recuento. Alrededor de la figura del contador de cebada se pintó y se escribió mucho durante los siglos XVI y XVII en Holanda y en muchas de sus representaciones subyacía cierta satira sobre los cambios en la sociedad agraria y los roles de hombre y mujer.

El contador de cebada, por Pieter Pietersz, h. 1550-60, óleo sobre tabla, 110 x 78 cm.

El contador de cebada, por Pieter Pietersz, h. 1550-60, óleo sobre tabla, 110 x 78 cm.

La Burla de la locura humana o Comercio tonto, una obra del pintor flamenco Frans Verbeeck, sintetiza muy bien ese argumento de la exposición de enfrentar la riqueza con sus sombras. A esta pintura, concebida como una escena de género cargada de satira, se le ha atribuido una intención moralizante. El título habla por sí solo, esa mención a la locura o el relacionar comercio con tontería ofrece muchas pistas que se confirman al escudriñar los gestos de todos esos personajes que pueblan el lienzo.

Burla de la locura humana o Comercio tonto, por Frans Verbeeck, h. 1550, óleo sobre lienzo, 135 x 188 cm.

Burla de la locura humana o Comercio tonto, por Frans Verbeeck, h. 1550, óleo sobre lienzo, 135 x 188 cm.

Entre las publicaciones editadas para acompañar este exposición hay un libro disponible también en castellano (Servir a Dios & al Dinero. La Edad de Oro de Flandes, Lannooo de Katharina van Cauteren y Fernand Huts) y un número especial de la revista OKV -Openbaar Kunstbezit Vlaanderen. Además, en la taquilla del centro recibirás una guía gratuita de la exposición en neerlandés, inglés y francés. La guía presenta las piezas principales de cada sala acompañadas de una pequeña explicación comentada por el empresario flamenco Fernand Huts.  (Aprovechamos la ocasión para recordar al lector de Descubrir el Arte que en nuestra colección de libros Descubriendo la Historia del Arte, el profesor Alfredo Bonilla Giorgeta abordó el Gótico precisamente enfatizando el punto de vista del mercado del arte. Este libro está a la venta en nuestra tienda).

Dama escribiendo, por Maestro de las medias figuras femeninas, principios del siglo XVI, óleo sobre tabla, 38,5 x 25 cm.
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