Para entender el sentimiento mexicano y cómo se ha transformado después de la primera mitad del siglo XX, debemos tomar en cuenta dos cosas: efectivamente hubo una vanguardia en México cuando se piensa en aquella época de arte moderno, el muralismo, y Diego Rivera fue el más importante representante de dicho movimiento. Con ambos datos ya tendremos mucho ganado para adentrarnos en el imaginario nacional.

Sujeto de polémicas y sucesos turbulentos, Rivera es al día de hoy un nombre que refleja pasión, política y genio creativo, es el ejemplo perfecto de lo que significa ser un gran y exitoso mexicano; con su cara reproducida en mil y un objetos de la cultura popular (incluso un billete mexicano lleva su retrato en la actualidad), es un personaje icónico que no puede escapar, así como nosotros, de lo que se entiende como propio en la tradición y en la identidad.

Las imágenes de lo popular y el nacionalismo que aportó Diego a nuestro pensamiento siguen siendo clave para comprender mucho de lo que sucede y lo que sucedió en el país; su legado es innegable e incluso se podría pensar como un plano visual para cualquier dirección cultural.

El mural de Rivera puede apreciarse como preámbulo esencial para las intervenciones urbanas que se presentarían en la contemporaneidad y otros medios de la plástica. De tal forma, también podemos encontrar su obra como un puente que conecta las raíces prehispánicas con las nuevas prácticas de lo humano, reflexión primordial para poder seguir con nuestro camino como nación, social e intelectualmente hablando.

Datos de Diego Rivera

A pesar de que Rivera es un hombre altamente reconocido y citado hasta en los proyectos más insospechados, bastante de su vida y trabajo puede permanecer en lo oculto si sólo fijamos la mirada a lo comúnmente destacado. Los siguientes datos intentan arrojar un poco de luz a esos aspectos un tanto desapercibidos, pero que son fundamentales para tener un completo espectro de quién fue este héroe del pincel.
Su nombre completo es Diego María de la Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de la Rivera y Barrientos Acosta y Rodríguez, según el sacerdote que lo bautizó.

En el Registro Civil sólo aparece su documentación bajo el nombre de Diego María Rivera.

Tuvo un gemelo: José Carlos María, pero éste murió al año y medio de haber nacido.

Datos de Diego Rivera

Ingresó a la Academia de San Carlos con tan sólo diez años.

Incursionó en la corriente del Cubismo durante su estancia en París.

Datos de Diego Rivera

Sostuvo una fuerte amistad con Pablo Picasso hasta que se vieron disgustados por razones de plagio y creatividad.

Convivió en Francia con artistas como Cézanne, Reyes Ochoa, María Blanchard y otros intelectuales.

Su primer hijo nació en París, producto de una fugaz relación con Angelina Petrovna Belova. Este vástago murió al año de nacido.

Tuvo 2 hijas con Guadalupe Marín: Guadalupe y Ruth.

Realizó 10 058 obras a lo largo de toda su vida.

Datos de Diego Rivera

Conforme a lo registrado por coetáneos, parejas, amigos y él mismo, se estiman cuatro matrimonios y 50 amantes en su haber.

En muchos de sus murales se cree que pintaba una versión infantil de sí mismo, el Diego niño, pero la verdad es que retrataba a José Carlos, su fallecido gemelo.

Murió en brazos de su hija Guadalupe Rivera Marín, en casa de Emma Hurtado, su cuarta y última esposa.

Datos de Diego Rivera

Diego Rivera es el cuerpo y alma de todos los mexicanos que en algún momento hemos deseado hallar las propias rutas y los propios medios para hacer de nuestra vida una obra de arte trascendente, por eso sería imperdonable que muchos dejáramos en el olvido tanto su trabajo artístico como esa existencia novelesca que impacta y da fuerzas para seguir adelante. Rivera es una institución emblemática y misteriosa que supo ser la completud que sedujo mujeres, obras, políticos y pueblos.

***
Te puede interesar:

Picasso nos copió a todos… Atentamente, Diego Rivera

Diego Rivera y el reflejo histórico de la memoria colectiva

Fuente Original

Compartir