Arte para la infancia

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La galería Plom Gallery de Barcelona, la única en el mundo dirigida específicamente a un público infantil, acude a Art Madrid’16 dentro del programa One Project, y lo hace con Kidult Generation, un proyecto específico para la ocasión, diseñado y realizado por el artista Sergio Mora

Plom Gallery es una galería muy joven –no llega a tres años desde que abrió sus puertas–, aunque su directora, Martha Zimmermann, lleva muchos años dedicada al mundo del arte, sobre todo representando a ilustradores, faceta a través de la que conoció a Sergio Mora, con quien mantiene una estrecha colaboración.

Pero ¿cómo se pasa de ahí a abrir una galería pensada para el público infantil? Ese tránsito surgió a raíz del embarazo y maternidad de Martha: “Decidí parar un tiempo y dejé el trabajo –comenta la galerista–, y como tenía varios cuadros de Sergio, los colgué en la habitación del que sería mi hijo, y fue en ese momento cuando pensé en la posibilidad de centrarme en las obras de arte para niños, porque cuando empecé a investigar el tema comprobé que no había ninguna galería que trabajase específicamente este ámbito”.

El escultor, acrílico sobre tela, 146 x 144 cm, 2015. Arriba, Bienvenidos al país de las maravillas, óleo sobre tela, 130 x 162 cm, 2015. Todas las obras de Sergio Mora en Plom Gallery.

Ser la primera en abrir un nicho de mercado tiene muchas ventajas, es evidente, pero también obliga a un gran trabajo, sobre todo en el sentido de definir y dar contenido a esa oferta. “Desde el principio tuve claro que en el caso de nuestra galería, era imprescindible ofrecer una faceta educativa y formativa, más allá de la esfera comercial, que tuviera como objetivo estimular la imaginación y la creatividad de los niños y su amor por el arte”. Así, en Plom Gallery hay un espacio –al que se accede a través de un agujero, lo que le da más intimidad– en el que los pequeños pueden jugar, dibujar y pintar libremente, para desarrollar ese rol pedagógico del arte y la creación artística.

We speak globish.

We speak globish.

Además, como parte de esta dimensión formativa, la galería también ha diseñado iniciativas para introducir a los más pequeños en el mundo del coleccionismo. “Hemos creado un sistema de ahorro para que los niños puedan comprarse una obra contemporánea, que consiste en una hucha con forma de cerdito, en la cual ponemos un vale por el importe de la propia hucha como primera aportación. La idea se nos ocurrió por el caso de una niña de 11 años, que nos había conocido por un reportaje en TV3, que después de convencer a sus padres, vino con ellos a la galería porque con sus ahorros –150 euros–, quería comprar una obra de arte. Nos pareció fantástico, y decidimos plantear esta idea del sistema de ahorro, porque además de inculcar el coleccionismo y el aprecio por el arte, también fomenta otros valores que son importantes, como el reconocimiento del esfuerzo para conseguir las cosas”.

Electric funeral, óleo sobre tela, 100 x 100 cm, 2013.

Electric funeral, óleo sobre tela, 100 x 100 cm, 2013.

La línea expositiva y la oferta de obras de Plom Gallery están muy en función del mundo infantil y del tipo de público, básicamente familiar, al que está enfocada la galería. “Hago una especie de comisariado con los artistas que me gustan –explica Martha Zimmermann–, y dentro de su obra solo elijo lo que va con la idea de la galería. Por ejemplo, Sergio Mora tiene otras piezas que yo no expondría en Plom Gallery. Es decir, que la mayoría de nuestros artistas no solo trabajan para niños, pero yo solo expongo determinadas obras de su producción”.

Además, aunque hay un predominio claro de la figuración, también están representadas otras corrientes y técnicas. “Tenemos mucha obra gráfica, serigrafía, grabado, pero también piezas únicas de pintura o escultura. Normalmente, unos diez días al mes exponemos las obras de un artista, y el resto del mes, un conjunto de trabajos de diversos creadores. Ahora mismo llevamos un total de 22 artistas, de los que 12 son fijos y forman un poco la seña de identidad de la galería. Entre ellos, además de Sergio Mora, hay ilustradoras como Carmen Segovia, Amaya Arrazola o Miju Lee, y otras creadoras polifacéticas como Eva Armisén, Morteza Zahedi, una artista iraní muy interesante, Clàudia Valsells, cuya obra pictórica es la más abstracta que tenemos, o Vanessa Linares”.

toyland-20161La reacción de los niños cuando visitan la galería es una de las mayores recompensas para Martha Zimmermann, quien considera que lo más importante de las iniciativas que ha puesto en marcha con Plom Gallery es contribuir a la difusión del arte entre los más pequeños y a la formación de futuros coleccionistas. “Hasta los siete años, los niños sobre todo juegan o pintan en el espacio que tenemos en la galería para ellos, y es a partir de esa edad, más o menos, cuando empiezan a fijarse en las obras, a mirarlas, y, a veces, a pedir una. Mi idea está muy ligada al lado emocional, a que los niños puedan tener un regalo único, y que cuando crezcan y se hagan mayores, esa obra vaya con ellos. Todos estos niños, de aquí a treinta años pueden estar en ferias como Art Madrid, por ejemplo, o visitando galerías y museos, y comprando arte, algo básico indudablemente para que sigan existiendo artistas”.

One Project: Sergio Mora. Kidult Generation

Martha Zimmermann no es la primera vez que acude a Art Madrid, pues el año pasado se encargó de organizar los talleres infantiles. Pero en esta ocasión lo hace en un marco completamente diferente, ya que participa dentro del programa One Project, con la propuesta Kidult Generation, del artista Sergio Mora (Barcelona, 1975).

Children of the re-evolution, óleo sobre tela, 100 x 74 cm, 2013.

Children of the re-evolution, óleo sobre tela, 100 x 74 cm, 2013.

Al comisario del programa One Project, Carlos Delgado Mayordomo, le gustó una serie que Mora había hecho para una exposición, Children on the Revolution, así que partiendo de esta referencia, el artista desarrolló un proyecto que gira en torno al concepto Kidult, el niño que juega a ser adulto y el adulto que tiene miedo a dejar de ser niño, y que para Mora define a su propia generación. Pero este proyecto tiene también otras lecturas transversales: “La figura del niño como símbolo de revolución y renovación constante porque con cada nueva vida que viene al mundo nace la posibilidad de una revolución, por eso para mí el niño es como un ‘artificiero’ de nuevos conceptos”, comenta Mora sobre el proyecto.

Y justamente por eso en este trabajo ha jugado con la palabra artificio y ha utilizado la estética de los paquetes de petardos, algo que además de estar muy vinculado a su infancia y a la noche de Sant Joan, le ha permitido englobar la idea del niño como contenedor de conceptos explosivos.

Las autoestimas, óleo sobre tela, 73 x 1,16 cm, 2015.

Las autoestimas, óleo sobre tela, 73 x 1,16 cm, 2015.

Las obras que pueden verse en Art Madrid son muy representativas de su trabajo. Por un lado porque son obras figurativas y muy ligadas a la ilustración y, por otro, porque habitualmente trabaja en proyectos o series temáticas como esta. Y es que Mora estudió Ilustración en la Escola Llotja de Barcelona, pero desde pequeño también pintaba en óleo, y quizá por eso siempre se ha sentido en el filo de ambas disciplinas: “Cuando era ilustrador me decían que era demasiado pintor y cuando iba a las galerías a presentar mis trabajos me decían que era demasiado ilustrador, aunque ahora esto parece que está cambiando, está surgiendo un nuevo espacio donde se conjugan estos dos mundos”. Y para muestra de que estas fronteras entre disciplinas artísticas se están desdibujando, no hay nada más que ver las obras que integran Kildult Generation en Art Madrid.

Ángela SANZ COCA

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