“Baila, baila… o de otro modo estaremos perdidos”

Pina Bausch, fiel y amante al mundo de la danza, mujer callada que prefirió no hablar de sus obras, sino que sus obras hablaran de ella. De origen Alemán, Pina Bausch fue una bailarina, coreografa y directora de danza contemporánea, considerada la creadora del movimiento danza- teatro, que tuvo su nacimiento en el expresionismo alemán. 

El Expresionismo Aleman nació a principios del siglo XX y fue un movimiento artístico y cultural que se desarrolló y abarcó todos los desarrolló y abarcó todos los ámbitos artísticos como  la pintura, la arquitectura, el cine, la música, la danza, la literatura, la fotografía y el teatro; cuyo objetivo era exaltar los sentimientos del artista desde su interior, de lo más profundo de su ser y espíritu.

pinabaush

Esta corriente artística marcó su huella en el mundo de la danza, se dejaba a un lado las zapatillas de punta y el cuerpo rígido del bailarín clásico para dar paso a un “movimiento libre, una interacción más dinámica con el espacio y una auto expresión corporal”. La nueva danza alemana representó la búsqueda de la esencia de las cosas, ya no se trataba de una secuencia de pasos marcados y rígidos, sino de la expresión de un interior acompañada de movimientos orgánicos y libres.

Pina Bausch partía de la idea  de que las emociones, pensamientos, expresión, acción…eran parte del movimiento y no podían deslindarse unas de otras; así es como nace el llamado Teatro-Danza. Se trataba de una serie de secuencias o episodios narrados de forma no secuencial sin mayor relación narrativa donde hace uso de múltiples acciones realizadas simultáneamente entre el individuo, el vestuario y la escenografía; acompañadas de sonidos, silencios prolongados, imágenes impactantes, variedad de música; con estos elementos nacería una obra de vanguardia que caminaba entre la danza y el teatro.

  A diferencia del ballet clásico, donde la técnica se debe ejecutar de forma muy precisa, el arte de Bausch no presentaba nada establecido, los movimientos eran libres y más que  precisos, buscaban que el ejecutante dejara que los sentimientos crearán movimientos naturales. “No me interesa cómo se mueve la gente, sino qué mueve a la gente”, decía Pina. Ella apostaba a un ballet fusionado con su nueva visión expresionista.

Danza expresionista

Bausch dedicó su vida a explorar el interior del ser humano, lo más despiadado y lo más puro, por ello sus obras son controversiales, pues causan reacciones de todo tipo. Sus obras tratan sobre  la condición humana, donde el público se ve obligado a cuestionarse a sí mismo, mostrando los sentimientos comunes de los humanos como amor y angustia, nostalgia y soledad, infancia y vejez, la memoria y el olvido.

Danza expresionista

Danza expresionista

“Café Müller” fue una de las obras más importantes de Bausch, una pieza oscura y pesimista.  El escenario tuvo la peculiaridad de ser una taberna con sillas y mesas como la que sus padres atendían en la Segunda Guerra Mundial; los ejecutantes estaban en la búsqueda de las emociones internas, los conflictos, cuestionamientos, que empataban con los movimientos en una acción.

La bailarina alemana encantaría al espectador con “La consagración de la Primavera” de Igor Stravinsky, cuya interpretación era totalmente distinta a la original. Igual que en todas sus coreografías, la emoción e interiorización del movimiento era lo principal, la técnica y la forma no eran prioridad. El expresionismo en la danza buscaba encontrar una forma de expresar -valga la redundancia- a través del cuerpo lo que el alma se callaba, se dolía, amaba o temía; contaba una historia sin tener que manejar anécdota, sino buscaba tocar al espectador, afectarlo, hacerlo reflexionar.

Pina rompió canones, creo tendencias y trascendió el tiempo con sus enseñanzas; digna portadora del nombre de pionera de la danza contemporánea, que sigue evolucionando; su trabajo ha sido llevado al cine en la película “Pina”, que aborda su etapa creativa y la de su compañía. 

Sin duda, una mujer que marcó la historia del arte y que vale la pena conocer, reconocer y adentrarnos en su trabajo para, no sólo deleitarnos, si no reflexionar.

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