A pesar de que los medios y las formas del arte han cambiado, hay quienes se empeñan en ver las cosas justo como siempre se han visto y sin ninguna transformación aparente. Para empezar, seguir clamando por un solo arte que lo pueda englobar todo y dar cuenta de cuantas cosas se presenten, en vez de reconocer profundamente que son varias las artes que influyen o se originan en el ser humano, es una de las pruebas más contundentes de que seguimos engarzados a una escuela que ha perdido vigencia pero sigue en nuestras preconcepciones. Otro ejemplo podría ser el hecho de que cuando decimos “arte”, inmediatamente pensamos en pintura o escultura, extraña ocasión es cuando ingresamos en ese término la idea de la danza, la música o la fotografía. Mucho menos a la literatura o a la arquitectura.

“El arte no es un objeto, una técnica o un tipo específico de espacio”.

Museo Guggenheim en New York

El problema para nombrar algo como parte de las artes en el mundo hoy, viene de una larga tradición por no aceptar plenamente qué es lo que este término representa y abarca. Aún cuando se tenga claro en determinadas ocasiones, el problema radica entonces ya no en qué cabe dentro de la categoría, sino en qué es digno de ingresar. ¿Cuántos años tardaron los vanguardias y creadores de la modernidad en ser considerados como lo que realmente son? ¿A cuántas críticas negativas y burlas se enfrentaron van Gogh, Gauguin, Monet, Dalí y demás antes de ser reconocidos? De las artes contemporáneas mejor ni hablamos, esa historia que se vivió a principios del siglo XX se está repitiendo una vez más, sólo que de una manera más superflua y burda.

“Aunque mucho nos pese el concebirlo así, vivimos en un mundo capitalizado y los artistas están insertos en él”.

prejuicios en el arte moma

MoMA en New York

Y en ese conflicto de nomenclaturas y prejuicios fuera de tiempo es que nos encontramos; esos elementos son los que no permiten que veamos con ojo crítico los acontecimientos que toman lugar en la misma historia que nos atraviesa. Ya sea porque lo aprendimos en la escuela, hemos escuchado por un largo periodo la opinión de personas que insisten en no mover su mirada o porque intuimos cosas a partir de los convencionalismos institucionales, nuestro acercamiento a las artes contemporáneas (llámense visuales, escénicas, sonoras, etc.) suele ser fracturado o miope.

A continuación, esos escrúpulos heredados que debemos arrojar a la basura para no seguir por un camino de confusiones y expectativas fuera de foco.


Arte y política nunca se mezclan

prejuicios en el arte pyotr pavlenski

No hay idea más errónea; todo arte siempre ha sido político o ha tenido alcances políticos. Y no nos referimos a aquellas producciones que se han llevado a cabo ex profeso para la denuncia, sino a la naturaleza activa de la obra.


El arte no es útil

prejuicios en el arte marina abramovic

Quizá lo que cause conflicto en esta idea es que puedan existir o no obras que desde su producción se conciban bajo parámetros de utilidad; sin embargo, ¿podríamos decir que las artes nunca tienen impacto o función alguna más que el de ser admiradas?


El arte no es una inversión

prejuicios en el arte damien hirst

Es cierto que se trata de un campo bastante especulativo en cuanto a dirección económica, pero actualmente es una de las áreas más seguras para guardar y generar dinero. Si bien es un negocio riesgoso, ést se ha convertido en una de las formas preferidas para la inversión contemporánea.


No depende del mercado

prejuicios en el arte jeff koons

Aunque mucho nos pese el concebirlo así, vivimos en un mundo capitalizado y los artistas están insertos en él. Las artes son una profesión y no se puede realizar como un simple hobby o una actividad fuera del campo laboral.

“¿Cuántos años tardaron los vanguardias y creadores de la modernidad en ser considerados como lo que realmente son?”


Las reproducciones siempre son malas

prejuicios en el arte pina bausch

Este argumento suele acompañarse por la idea de que ver una digitalización es una experiencia errónea del arte. Google Art Project y otras iniciativas han demostrado que si el público no se puede desplazar por el mundo, las producciones pueden viajar a él. ¿Originales y copias realmente distorsionan la visión del espectador?


El arte es sinónimo de cultura y nada más

prejuicios en el arte mondrian yves saint laurent

Aquí el problema es que la definición de cultura es malentendida y suele dividirse por la opinión popular en dos: alta y baja. Como si cultura no fuera todo lo que producimos en el terreno de lo humano y el arte ES esa única alternativa para ser cultos.


El arte sólo se da en los museos

prejuicios en el arte asco

Y es que el arte no es un objeto, una técnica o un tipo específico de espacio. El arte puede (y debe) romper con todos los límites que se le interpongan. La pintura no necesita de un museo para ser legítimo arte ni la danza o el teatro de un escenario tradicional. Veamos, por ejemplo, lo que sucede con la instalación, el performance o el arte urbano.


El arte es siempre bello y satisfactorio

prejuicios en el arte teresa margolles

Pero ¿qué pasa con aquellas producciones que a través de la fealdad o el impacto se muestran como algo relevante para las artes y su apreciación? La belleza dejó de ser un elemento constitutivo de las artes hace mucho tiempo.

Para continuar leyendo otras opiniones al respecto e ir labrando un camino de preguntas que quizá no arrojen una sola respuesta, pero ayuden a una mejor aproximación a las artes, lee 5 formas de aprender sobre arte desde tu celular 10 artistas del siglo XX que no son pintores pero cambiaron nuestra forma de ver el arte.

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