¿De qué manera la agresión y la sexualidad se pueden combinar de una manera estética para formar un producto que trascienda a la categoría de arte? Cuando se presenta un acto de tal magnitud es difícil diferenciarlo entre un performance o una escena pornográfica, y aunque sus realizadores no tienen en mente lo segundo, puede que se cruce esa delgada línea entre bello u ordinario, y en casos peores, entre ficción y realidad.El porno, siguiendo el pensamiento del filósofo Byung Chul-Han, no es lo obsceno o vulgar, sino lo que está expuesto sin el velo de la alteridad, del espíritu humano. La persona está expuesta a la mera vida con el fin de volverse una mercancía. Al estar al descubierto, es susceptible de miradas que no aprecian su esencia, pues la inmediatez de las imágenes hace que se elimine la etapa de valoración. En cambio el sujeto se cosifica y se vuelve un imagen que tiene como función brindar placer.

Trabajar con la sexualidad en el mundo artístico, por esa razón, es complicado: exponer al máximo los cuerpos puede que destruya la fantasía erótica del humano y caiga en un punto contradictorio de la sexualidad. A pesar de esto, algunos artistas han buscado tentar el orden, pero al dejarse expuestos, vulnerables al mundo, quienes los rodean se ven cegados por la obtener placer y cometen actos que sobrepasan los límites.

 

No sólo límites sexuales y tampoco se trata sólo de los genitales que son ultrajados sino de aquellas mujeres y hombres que sufrieron objetivación, transgresión y horror al ser atacados por otros.*Las siguientes violaciones no sólo quedaron en un plano sexual, pues cualquier atentado contra la integridad, ya sea físico o mental, cuenta como una violación. Se presentan a mujeres y hombres que sufrieron objetivación, transgresión y horror al ser atacados por otros durante su acto artístico.

remiten a padecer un acto sexual sin consentimiento,

Emma Sulkowicz

Para demostrar cómo los límites se desvanecen cuando se tienta al humano con sexo, Emma Sulkowicz expone su violación en el proyecto titulado “Ceci N’est Pas Un Viol”. Ella denuncia lo que le sucedió una noche agosto de 2012 y lo deja a la mirada de todos, no para que lo observen, sino para tentar el instinto del humano y forzar la reflexión sobre hasta dónde es capaz de llegar una persona por el libido. Emma dice: “Si ves este video sin mi consentimiento, espero que reflexiones las razones por las que me vuelves un objeto y te haces partícipe de mi violación”. Si ya pediste la autorización de Emma puedes ver el video dando click aquí.


Yoko Ono

En 1965, Yoko Ono realizó en Nueva York el acto “Cut Pieces”. Ella se sentó en el escenario e invitó a la audiencia a que cortara trozos de su su atuendo. Al principio, la gente se subió con timidez y cortó algo pequeño e insignificante. Pero las cosas se fueron haciendo más y más liberales, hasta el punto que por fin un asistente cortó su brasier. Según la revista W, el cuerpo femenino fue un medio para el arte y la objetización de una mujer.


Marina Abramovic

En 1974, Abramovic trabajó en un proyecto llamado “Rhythm 0”, en el cual puso 72 objetos sobre la mesa y dijo a los espectadores: “Soy un objeto, pueden hacer conmigo lo que quieran durante las siguientes seis horas, yo asumo todas las responsabilidades”. Alguno de los objetos eran indefensos pero otros eran letales, incluso había una pistola cargada.  Por fortuna, Marina salió viva, pero con heridas profundas. En una entrevista posterior al acto, confesó que aún tenía cicatrices de donde las personas la cortaron. “El público puede matar. Esto es lo que quería ver”.



Sophia Hewson

Sophie / artistas violadas

Esta joven británica filmó una “representación de violación” para mostrar que “la violación, más que un acto sexual, es el fundamento de toda la institución del patriarcado, y por ende, es el campo de batalla para desmantelar el dominio masculino”. El video sólo es una toma cerrada de su rostro mientras se comete el acto.


Shia LaBeouf

Shia / artistas violadas

El actor aseguró que fue violado por una desconocida durante el performance que protagonizó en una galería de Los Ángeles en 2014. “Una mujer se dedicó a pegarme latigazos en las piernas durante diez minutos y después me quitó la ropa y procedió a violarme. Había cientos de personas en la cola cuando ella salió de la sala donde me encontraba a oscuras y a solas por la temática de la exposición. No fue nada agradable, no sólo para mí, sino también para su pareja”, declaró Shia a la revista Dazed and Confused.

Ellos fueron los artistas que fueron violados durante sus performance, pero no son lo únicos. En el mundo, día tras día, miles de personas sufren de una violación que marca su vida de manera negativa por siempre. Para apoyarlas de una manera artística, la fotógrafa Grace Brown puso en marcha la serie fotográfica “Project Unbreakable” para dar voz a todas las víctimas de un abuso sexual o violación. El trabajo no sólo trata sobre mujeres, sino de todas las personas  que padecieron un abuso sexual, infantil o que sobrevivieron a una violencia doméstica.  En palabras de Grace, el acto proporciona un efecto de curación al participante, pues cada involucrado “dice exactamente lo que vivió durante su violación”. Para conocer su trabajo, haz click aquí.


Grace / artistas violadas

A nadie le agradan estos temas, pero a veces es necesario conocerlos para no caer en las manos de esta violencia atroz.

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